En Montedidio, Erri de Luca pone en manos de un adolescente un boomerang. Un regalo extraño para un paisaje, el de Montedidio, en el corazón de Nápoles, donde “no se puede escupir en el suelo porque no te ves los pies”. Mientras entrena, hace fuerte su muñeca y su brazo, va creciendo y vive rodeado de familia y personajes entrañables.  Una particular Vanessa.  Descubre el sexo, la piedad y la rabia que significa volar y hacerse mayor. Volar y no volver atrás, como finalmete sucede con su boomerang.

La ilustración corresponde a la versió inglesa de la novela.

He recordado esta ya casi vieja lectura al escuchar la canción el Boomerang de Manel.

Anuncios