El pasador de versos tiene mucho trabajo últimamente.

El pasador de versos antiguos, vencidos, pasados de moda, perseguidos.

Hay quien asegura que ahora la palabra es mucho más segura. Se entiende. Los hay quienes apuestan por la infancia de los escritos, por la previsibilidad del relato. Y van ganando. Quieren que la gente lea y entienda; lo que ellos quieren que entienda. Nostalgia de diccionario. No valen las fronteras. Las cosas claras. Por si acaso.

El pasador de versos de un costado al otro del río, viene desafiando las corrientes, la falta de viento, la quietud, el silencio del agua.

Pensar es agua pasada.

Aquarel·la i tinta xina, 30x30. Jorge Brotons. Col·lecció particular.

Anuncios