Noche de San Juan, Hoy era martes (2008)
Como el poeta, yo también prefiero
escribir noches concretas y sencillas,
realidades para celebrarme en ellas.
Ya veis, sed de presencia.
Esta noche no veo el humo derramado
ni oigo el estruendo de los cohetes,
pero en algún lugar de lo escrito
presiento la lujuria de la pólvora.
Cenaremos y nos propondremos otro verano
como si de un consumo de nosotros se tratase;
apetecerá entonces ir leyendo los libros
apilados en la mesita de noche,
uno para cada fiesta que nos quede.
Posiblemente, vivir sea eso:
hacer arder el desván de las ocasiones,
volver humo lo que acontece.
De quién la intuición de escoger un libro
y no otro.
De quién ese presentimiento.
De quién esa pólvora.

1 comment
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Junio 22, 2009 a 10:27 pm
Galderich
Certament un dels teus millor poemes, segons el meu dubtós gust. Bon Sant Joan!